Día Internacional de la Educación: un derecho humano fundamental

Proclamado por la ONU en 2018, el Día Internacional de la Educación la reafirma como un derecho humano fundamental, compromiso que renovamos reclamando políticas públicas para una educación inclusiva, democrática y emancipadora.

En reconocimiento a la función fundamental que cumple la educación en los proyectos de las naciones, el desarrollo sostenible de los pueblos, la libertad y la igualdad, cada 24 de enero se celebra el Día Internacional de la Educación. La fecha, establecida mediante la Resolución 73/25 el 3 de diciembre de 2018, se propone ser un llamado global a fortalecer el derecho humano a la educación para todas y todos.

La educación va mucho más allá del trabajo con saberes: es un derecho humano, un bien público y una responsabilidad colectiva. Para la comunidad educativa mundial, y también para el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop), la educación no se concibe como una mercancía, sino como una herramienta liberadora que permite a cada persona construir y desarrollar su proyecto de vida, ejercer la ciudadanía, transformar su entorno y el de otras y otros, para ser en comunidad.

A pesar de los cambios y los avances, persisten aún muchos y diversos desafíos: cientos de millones de niñas, niños y jóvenes permanecen fuera del sistema educativo o sin acceso a aprendizajes de calidad; las brechas de género y desigualdad limitan oportunidades y acceso.

Este día es una nueva ocasión para la reflexión y una invitación a fortalecer recursos para superar estas barreras estructurales. En un mundo marcado por crecientes desigualdades, por la imposición de las reglas del mercado, con crisis ambientales y una veloz transformación tecnológica, reafirmamos que:

  • La educación equitativa, inclusiva y de calidad es una condición indispensable para la igualdad de oportunidades.
  • La formación y el reconocimiento de las y los docentes son clave para garantizar el desarrollo pleno del derecho a la educación.
  • La organización sindical docente, en el marco del movimiento obrero, es esencial para defender condiciones laborales que fortalezcan la calidad educativa.

 

Desde Sadop renovamos nuestro compromiso por una educación que respete la diversidad, promueva la justicia social, defienda las condiciones de trabajo de las y los docentes y acompañe sus procesos de formación, porque educar es construir futuro. Hoy reivindicamos la educación como derecho humano y exigimos políticas públicas que la concreten y traduzcan en igualdad para todas y todos.