Con el objetivo de homenajear a las y los 104 docentes privados detenidas/os desaparecidas/os durante la dictadura y en el marco del 50° aniversario del último golpe cívico-militar, el Sindicato Argentino de Docentes Privados (Sadop) reinstaló el mural Mundos Solidarios en su sede nacional, junto a representantes de HIJOS, Madres y Abuelas de Plaza de Mayo.
Se trata de una obra realizada en 2016 por Santiago Canción, docente, muralista y artista plástico, e instalada originalmente en junio de 2017 durante la gestión de Héctor Neri, que nació a partir de una investigación impulsada por el sindicato junto a distintos organismos del Estado, en la que se recopilaron datos e historias de vida y que resultó en la confección del actual listado de desaparecidas y desaparecidos.

“Este es el reconocimiento de Sadop para mostrar que la lucha de las compañeras y compañeros no fue en vano”, destacó la secretaria nacional de Derechos Humanos del sindicato, Patricia Mounier, y agregó: “nosotros tenemos el compromiso y la obligación de seguir ese camino como docentes y como dirigentes sindicales”.
María Adela Antokoletz, hermana del docente Daniel Antokoletz, uno de los 104 homenajeados en el mural, agradeció la obra de arte y expresó que “es un regalo y un servicio desde la belleza”.



En ese marco, Paula Maroni, representante de Madres de Plaza de Mayo, expresó que “se nos están yendo las madres y las abuelas sin poder, al día de hoy, responder en dónde están sus hijas/os y nietas/os, que es la deuda que tiene el Estado con toda la sociedad argentina”.
Frente al negacionismo, memoria
Ante un contexto en el que, a nivel institucional, se busca demoler el consenso democrático alcanzado desde 1983 sobre el «Nunca Más» y se relativizan o niegan los crímenes de lesa humanidad, las y los referentes de derechos humanos destacaron el compromiso de Sadop con la memoria.
En esa línea, Paula Donadío, de Hijos Capital, puso en relieve que “en estos momentos —donde lo que impera es el negacionismo o el facilismo de mantenerse en silencio—, estar hoy haciendo esto, a 50 años, es un acto de valentía y hasta de rebeldía”.


Por su parte, el nieto Guillermo Pérez Roisinblit, representante de Abuelas de Plaza de Mayo, valoró que estas actividades se hagan desde los sindicatos, ya que en esta coyuntura es “muy necesario mantenerse firme y todos juntos, tal vez hasta espalda con espalda, aguantando, soportando y resistiendo”.
Después de agradecer a todas y todos los presentes, la secretaria general nacional, Luz Marina Jaureguiberry, coincidió en que, ante la complejidad del contexto que nos toca vivir, generar instancias como estas nos permite recordar quiénes somos y qué estamos haciendo en los lugares donde estamos. Para finalizar, remarcó además que “las Abuelas y las Madres son parte de ese reservorio al que volvemos a mirar cada vez que la realidad se complejiza y necesitamos encontrar nuevas respuestas. Ahí aparecen ellas: estarán siempre como nuestra guía”.























