Con la participación de representantes, delegadas y delegados de distintos gremios, se desarrolló el sexto módulo de la Diplomatura en Gestión de la Prevención y Promoción de la Salud en el Trabajo, coordinada por la Universidad Nacional de Lanús (UNLa) y el Espacio Intersindical de Salud, Trabajo y Participación de las y los Trabajadores, que Sadop integra.
La coordinadora del Espacio Intersindical Lilian Capone y el secretario adjunto de CTERA y titular CTA de los Trabajadores de la Provincia de Buenos Aires (CTA-T PBA) Roberto Baradel estuvieron a cargo de la apertura de la jornada.
Capone dio la bienvenida a este encuentro, en el marco de la cuarta cohorte de esta Diplomatura, e invitó a las personas allí presentes a “transformar el trabajo en relación a nuestra vida”, porque “las condiciones de trabajo son condiciones de vida”.

Baradel, por su parte, celebró el encuentro frente a un contexto de deshumanización y fragmentación. “Mejores condiciones de trabajo significa más tiempo para dedicarle a la familia, al ocio, a la formación y, en definitiva, a ser personas más sanas. Tiene que ver con la humanización”, destacó.
En ese marco, recordó a los dirigentes sindicales Roberto “Beto” Pianielli e Isauro Arancibia y a Norberto Centeno, autor del anteproyecto que resultó en la Ley de Contrato de Trabajo; los dos últimos, víctimas de la represión durante la última dictadura militar en nuestro país. “Antes de nosotros hubo muchos a quienes les arrancaron su vida por el compromiso que tuvieron con su pueblo y la clase trabajadora. Tenemos que honrarlos permanentemente militando, formándonos y defendiendo nuestras condiciones de vida”.
Construir comunidad
La jornada continuó con la disertación del panel conformado por Mariano Suárez, integrante del Instituto Trabajo y Salud de Sadop; Cecilia Ros, directora de la Maestría en Salud Mental Comunitaria de la UNLa; y Mabel Ojea, del equipo de Salud y DDHH de SUTEBA, que abordaron los factores psicosociales y la prevención de riesgos en los lugares de trabajo.
Suárez llamó a pensar la relación salud-trabajo en un contexto de capitalismo postpandémico en el que no existe “la idea de perder”. “No se puede perder, porque el que pierde queda fuera del sistema en el sentido económico, moral y político. Hay una crisis de salud mental, pero también de producción de subjetividad, porque hay un futuro que no se ve”, alertó. En esa línea, remarcó que “las causas sociales y políticas del estrés quedaron de lado mientras que, inversamente, se individualiza y se deteriora”.

Por su parte, Ros habló de la salud mental y la subjetividad en despedidos y sobrevivientes, retomando una investigación de la UNLa de 2017-2018. Sostuvo que, más allá de las y los despedidos, el impacto también lo sufren quienes continúan en sus puestos de trabajo, provocando la desmovilización y la desorganización del colectivo. Frente a esto, animó a “construir comunidad a partir de la escucha, el debate y el reconocimiento de las y los otros”.
Por último, Ojea señaló que “el trabajo no enferma, son las malas condiciones y medio ambiente de trabajo las que tienen efectos físicos, psíquicos, emocionales y sociales en las y los trabajadores”. La licenciada, puso en valor esta instancia formativa ya que “nos permite ser capaces de identificar los procesos de riesgos en cada actividad” y construir “una salida colectiva”.
Con voz propia
Durante el panel, además, se anunció la construcción de una herramienta intersindical, que consiste en una investigación de acción participativa con UNLa sobre los riesgos psicosociales del trabajo, y la presentación de un libro en el marco de los diez años de historia del espacio de articulación sindical en defensa de la salud laboral desde la perspectiva de las y los trabajadores.
El encuentro se desarrolló luego a través de talleres, y concluyó con un plenario en el que se compartieron las distintas experiencias y conclusiones.

El cierre estuvo a cargo del secretario general de SIPREBA, Agustín Lecchi, quien tras recordar las condiciones que dieron lugar a la formación del sindicato que representa, subrayó el impacto del modelo económico actual en la vida laboral, familiar y social, frente a lo que invitó a “sobreponernos a las diferencias que tenemos para construir un proyecto donde las y los trabajadores estemos en el centro y la salud sea la perspectiva”.













